Toay: atacaron a golpes y le causaron heridas graves a dos policías
Un cabo y una agente fueron atacados por una patota de 10 personas en Toay y le causaron heridas graves. Los atacantes son familiares de José Luis “Monedita” Llorens Godoy, un joven detenido que murió en junio pasado al ser agredido por otro preso, mientras permanecía alojado en la comisaría de ese pueblo.
Llorens Godoy, fue detenido por robo y, mientras estaba en la comisaría de Toay, fue golpeado por otro preso y murió.
Las víctimas del ataque de este miércoles fueron identificadas como el cabo primero Cuello y la agente Godoy. Hubo cinco detenidos, entre ellos la madre de Llorens Godoy.
El cabo recibió un profundo corte en su mano izquierda (le afectó un tendón) mientras la mujer sufrió la fractura de su brazo izquierdo.
El ataque fue este miércoles, cerca las 18 horas en la calle San Luis. Fue mientras la pareja de policías patrullaba las calles de Toay. Les hicieron una seña, y los policías detuvieron el patrullero.
Allí -según fuentes policiales- se desató un ataque brutal.
“Una persona golpeó y rompió con un palo una luz de la camioneta. Cuando se bajaron el policía y la mujer para detenerlo, fueron atacados: le dieron trompadas y patadas al policía, le cortaron una mano y le sacaron la pistola 9 mm.”, explicó el comisario Juan Carlos Mendiz.
La mujer policía, a pesar de estar desbordada en número, alcanzó a recuperar la pistola de su compañero. Allí la golpearon con un palo. “Tiene varios traumatismo en un brazo”, señaló Mendiz.
En unos minutos arribaron otros policías que detuvieron a cinco de los agresores, quienes se habían refugiado en una vivienda. Hubo forcejeos e incluso disparos con armas al aire.
Entre los detenidos, se encuentra la madre de “Monedita” Llorens, de 55 años. Los otros son cuatro varones, tres de unos de 21-22 años (todos de apellido Llorens) y el otro de 17. La mujer y el chico de 17 fueron notificados en libertad.
La Justicia ordenó que permanezcan detenidos los tres varones mayores de edad y la libertad para la mujer y el adolescente.
El hombre y la mujer policías pasadas 20 horas permanecían en centros de salud. El primero presentaba dificultades en la movilidad de los dedos de la mano izquierda, porque los cortes que recibió en el brazo afectaron los tendones. Se desconoce con qué elementos le provocaron los cortes.
La agente podría una frantura en uno de los brazos. El caso está a cargo del fiscal Oscar Cazenave.
El Diario


