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Santa Rosa: criaron a dos chicos, pero se los sacaron

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En enero de 2013, el MBS les pidió la “gauchada” de tener en guarda durante 15 días a dos chicos abandonados. Pasaron casi 20 meses con ellos y reclamaron la adopción: se la negaron.

A Federico Fumagalli y su mujer Liliana Albunia se les hace un nudo en la garganta. El mismo que vienen padeciendo desde hace días: no pueden con la angustia y la impotencia. Este martes a las 10 de la mañana, un trámite judicial dispuso que les sacaran a los dos chicos que criaron en los últimos 20 meses, y que quisieron adoptar pero no pudieron.

Es probable que el mismo nudo en la garganta tengan el nene que ahora tiene 5 años y la nena que en setiembre cumplirá los 3 años: cuando llegaron a la casa de Fumagalli (39 años) y Albunia -ambos empleados municipales- estaban prácticamente abandonados en la calle. La nena no hablaba, no caminaba y tenía serias complicaciones para socializar. “Los integramos a la familia, tuvieron avances increíbles”, dice Fumagalli en diálogo con El Diario.

Además del dolor de los protagonistas, la historia incluye severas irregularidades por parte del poder, no sólo porque la familia que se quedó sin los chicos sospecha que hubo un “direccionamiento”, sino porque -según afirma Fumagalli- los chicos fueron puestos en su guarda de modo totalmente anómalo.

Una “gauchada”

Los recibieron el 11 de enero del año pasado. “No estábamos ni anotados”, sorprende en su relato. Pero los llamaron desde la Dirección de Niñez, con la idea de que hicieran poco menos que una “gauchada” o un favor: les daban en guarda a los chicos por 15 días. El llamado lo hizo Carina Ganuza, entonces directora del área.

Fumagalli explica la razón: “Carina Ganuza conocía a mi mujer porque ella había trabajado en una misma oficina un tiempo. Sabía que era una buena persona y así nos llamaron. Nos plantearon si podíamos tenerlos por 15 días. Fueron pasando los días y nunca hubo una respuesta de parte de la familia (biológica). Nosotros sabemos que hay un plazo para cumplir con las guardas, que son 180 días. Pero pasados los 6 meses, lo único definido era que los chicos no volvían con la familia original. Nosotros empezamos a plantear la adopción, ya en julio del año pasado, y nos la fueron negando, siempre con el argumento de que éramos familia de contención”.

Ahora -dice Fumagalli- “no quieren escuchar razones”. La bronca y el dolor nacen de que el Estado, o sus representantes, fueron los primeros en incumplir la ley. Pero a ellos pretenden aplicárselas a rajatabla. Dice además que si de veras se tuviera en cuenta el interés superior del niño, tal como establece la Ley de Niñez y Adolescencia, deberían tomar en cuenta antes que nada lo que favorece y necesitan los chicos.

Ni los evaluaron

El nene tenía 3 años y medio y la nena un año y medio cuando llegaron a la casa. Fumagalli y Albunia se inscribieron en el Registro de Adoptantes. Pero se encontraron con demoras y burocracias varias: “en ese momento el Poder Judicial no hacía nada porque lo tomaba el Ejecutivo, el Ejecutivo tampoco porque estaba en proceso de capacitación, no tenía los equipos, tec. Nos anotaron pero nunca nos terminaron de evaluar”

“La irregularidad más grave es que en su momento ni nos evaluaron para entregarnos a los chicos, que venían en uan situación muy complicada, muy precaria, estaban prácticamente abandonados en la calle; los integramos, los socializamos, la nena no podía caminar y ahora habla, se mueve, camina, es independiente. Hubo avances increíbles”, señala Fumagalli.

Relata que “hace un mes y medio nos llama la jueza (Gabriela) Manera para decirnos que los declaró en abandono y sacó la adoptabilidad. Desde que se fue esa jueza hasta hoy, no pasó ni un mes y medio, y la otra jueza (Anahí Brarda) nos quitó los chicos”.

Este martes a las 10 de la mañana se concretó el doloroso trámite. El lunes, el matrimonio había sido notificado de lo que ocurriría: les habían puesto el miércoles como plazo. Pero repentinamente adelantaron la cuestión 24 horas. “Nos retiraron a los chicos…”, dice Fumagalli en un suspiro, como si todavía no lo pudiera creer.

La nena estuvo en la audiencia donde la jueza comunicó lo que ocurriría. Y dice Fumagalli: “Ella se dio cuenta lo que pasaba, presintió, desde ese momento no me dejó solo un minuto… Yo falté al trabajo para quedarme con ellos, y suponía que tendría un día más para tratar de buscar alguna alternativa, que nos escuchara la jueza, que nunca nos conoció ni supo cómo estaban los chicos con nosotros… Pero no”.

A los chicos “los entregaron supuestamente a una familia para su adopción. En junio le habíamos pedimos a la jueza, en una nota, que en virtud del vínculo y el tiempo que habían pasado con nosotros, y también en aplicación de la Ley de Niñez y Adolescencia, nos permitieran la posibilidad de adoptarlo”, añade Fumagalli.

“La ley dice que se busca lo que necesita el chico”, insiste, pero lamenta que la jueza no hizo lugar al pedido: el lunes los notificó de que el 30 de junio se había decidido por la negativa. Nada supieron antes, pese a que el abogado que los representa (Marcos Sacco) “había estado yendo regularmente todas las semanas para ver qué respuesta había”.

“Nos quieren hacer ejemplo de mano dura”

Federico Fumagalli interpreta que detrás de la decisión de sacarles los chicos que tenían en guarda, y negarles la adopción, se esconde una razón política: cree que los funcionarios del Ministerio de Bienestar Social pretenden demostrar “mano dura” a la hora de aplicar la ley, aunque en este caso haya funcionarios que son los primeros que se apartaron de las normativas.

– ¿Por qué en su momento Carina Ganuza les dijo de la posibilidad de darles los chicos, qué relación tenían con ella? -preguntó El Diario.
– La única relación es que mi señora había sido empleada de la oficina de Carina Ganuza. No es amiga, son conocidas del trabajo.

– ¿Volvieron a contactarse con ella desde entonces?
– No. Nunca más.

– ¿Y hablaron con otros funcionarios del Ministerio?
– Hablamos con el MBS. Con De la Iglesia (director de Niñez), con (la subsecretaria) Magalí Kalawi… y acá hay un detalle interesante: Kalawi fue también la que entregó los niños la primera vez, firmó el acta de guardia precaria. Bueno… los funcionarios nos alegan que al haber sido familia de contención, no podemos ser adoptantes.

– ¿Ustedes creen que hay alguna situación sospechosa?
– Yo digo que la nueva jueza en un mes lo resuelve todo, es muy llamativo… Cuando encontremos quiénes los adoptaron vamos a saber algo más, si hubo o no un direccionamiento.

– ¿Ustedes fueron evaluados como familia adoptante?
– Estamos completando ahora los trámites de evaluación. Yo creo que los funcionarios también pretenden que seamos ejemplo de cómo van a trabajar con el registro de Adoptantes: que van a ser inflexibles con las cosas fuera de la ley, aunque ellos sean los primeros que incurrieron en una falta. Quieren aplicar mano dura con nosotros, respetar el registro a rajatabla, sin contemplar más situaciones por afuera.

El Diario

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3 comentarios

  1. Por que se los dieron sin conocerlos ,y ahora se los quitan estando a la vista la buena tenencia y la decision de adoptarlos,sufren los chicos y los papas adoptivos , yo en el caso de la nueva familia adoptante con un gesto de lealtad y amor a esos chicos………diria ,,dejenlo donde estaban …ya eran sus papas.

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