La Pampa

Condenaron a tres años de prisión efectiva a Ferreyra

El juez de Control Diego Ambrogetti condenó hoy a Esteban Eduardo Ferreyra a tres años de prisión de efectivo cumplimiento por el delito de “lesiones gravísimas – ejercicio ilegal de la medicina” en perjuicio de la Mercedes Berta Llopis, una setuagenaria que falleciera el 7 de febrero del año pasado tras meses de agonía luego de que el hombre le aplicara una inyección en la espalda.

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La condena se había acordado entre la fiscala Ana Laura Ruffini y el abogado particular defensor de Ferreya, Armando Agüero, en el marco de un juicio abreviado.

Según se relata en el fallo, la mujer fallecida con fecha 7 de febrero del año 2014 por un cuadro de insuficiencia cardiorrespiratoria, desde mediados del año 2013, había comenzado a atenderse con el Ferreyra, en una casa emplazada en calle 27 Nº 1018.

En un primer momento para que le hiciera aplicaciones de ácido hialurónico en el rostro, para eliminar arrugas, es decir con fines estéticos, y ulteriormente para que le hiciera masajes y le colocara inyecciones en su espalda, con el objeto de suprimir una tendinitis que tenía en su brazo derecho desde hacía más de tres meses.

Llopis se había atendido por ese dolor con un kinesiólogo pero al no tener los resultados previstos, recurrió a Ferreyra. Lo hizo a través de una amiga, que desde hacía años se atendía con Ferreyra para mejorar su imagen facial.

El día lunes 12 de agosto de 2013, alrededor de las 15:00 hs., fue al “médico trucho” (antes ya había asistido en numerosas ocasiones) acompañada por su amiga para le hiciera una aplicación en su espalda tendiente a solucionar el problema de los dolores debido a la tendinitis.

Al menos una vez con anterioridad ya la había aplicado la inyección en la espalda. Pero esta vez, transcurridos unos pocos minutos, la mujer comenzó a sentirse descompuesta, hasta que se derrumbó, quedando cuasi inconsciente, y teniendo como síntomas la parálisis de sus extremidades inferiores y dificultades para mover la boca, por lo que no podía hablar.

Ante esta situación, Ferreyra, llamó por teléfono a la amiga de Llopix, quien a su vez se comunicó con el sobrino de la septuagenaria, la madre de éste y su marido concurrieron al domicilio de Ferreyra.

La vieron en estado de inmovilización, no podía mover sus piernas ni emitir palabra alguna, y se señalaba la boca y su espalda, como queriendo indicar que algo tenía o le habían hecho allí, por lo que le pidieron a Ferreyra que llamara a una ambulancia.

Se desconoce quien finalmente lo hizo, pero arribó en cuestión de minutos, descendiendo un médico y un enfermero, quienes verificaron como se encontraba Llopis y se la llevaron a la Clínica Argentina de esta ciudad, donde quedó internada con asistencia respiratoria mecánica por alteración del estado de conciencia.

Allí, le diagnosticaron pronóstico reservado y neumopatía base pulmón izquierdo. El 9 de septiembre, la hija de Llopis, se llevó a la mujer a un geriátrico de Sinsacate, Córdoba. Y en diciembre, también por voluntad de lahija, la víctima fue trasladada a un geriátrico de Colonia Caroya, también en Córdoba.

En ambos lugares tuvo seguimiento médico, razón por la cual fue posible que dichas instituciones enviaran al Ministerio Público Fiscal las respectivas historias clínicas de la paciente, permitiendo conocer de una manera más acabada la evolución del cuadro de salud de la damnificada.

El 6 de febrero de 2014, Mercedes Llopis se descompensó a raíz de una cuadro de deshidratación, motivado en la diarrea, continuando además con la presión baja, por lo que tuvo que ser derivada de urgencia a la Clínica Jesús María, de la ciudad de Jesús María donde falleció a las 7:00 hs. del día siguiente, 7 de febrero.

Durante la investigación fiscal pasaron numerosos testigos, varios de ellos “pacientes” de Ferreyra. La defensa de Ferreyra intentó convencer al juez de que el hombre se había recibido de médico en Mendoza en la época de la Dictadura Militar y se había extraviado o habían hecho desaparecer su título.

Sin embargo, desde la facultad de Medicina de Mendoza, se negó terminantemente que Ferreyra hubiera recibido algún título allí. Además, se comprobó que no estaba matriculado en el Colegio Médico de La Pampa.

El local donde atendía estaba habilitado por la Municipalidad de General Pico para explotación de gabinete de masoterapia, y tenía varios certificados colgados en la pared, pero ningún título de medicina universitario.

Entre otras numerosas pruebas que se recogieron en la investigación, el informe médico del Dr. Bocchio fue fundamental para calificar el delito. El galeno afirmó que: “habiendo analizado la documentación obrante en el legajo… puedo informar respecto del fallecimiento de la Sra. Mercedes Berta Llopis, que si bien las prácticas médicas efectuadas a la Sra. LLopis y que requirieron su traslado en grave estado a Clínica Argentina SRA el día 12/08/13 no fueron la causa directa de la muerte, existe un claro nexo de causalidad entre ellas y su deceso, dado que las mismas detonaron un continuo estado patológico que ocasionaron su óbito”.

Tras la larga investigación, las partes llegaron a un acuerdo, solicitaron 3 años de prisión de efectivo cumplimiento y el juez Ambrogetti, finalmente dictó sentencia hoy.

Infopico

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