La Pampa

Beba quemada – Decidieron trasladarla a otro centro en Neuquén

beba

 

Victoria Sofía, la beba prematura nacida el 5 de abril pasado en la localidad de 25 de Mayo y que sufriera graves quemaduras en sus piernas y manos producto del uso de un caloventor para darle temperatura, lucha por su vida en la ciudad de Neuquén según confirmó ayer Eva Serra, la abuela materna. El grave episodio tomó estado público pocas horas después del nacimiento a través de colegas de Radio Municipal y, por el suceso, se ordenó un sumario a los profesionales del Hospital Ahuad que intervinieron directamente en la atención de la beba que nació con 31 semanas de gestación y de Laura, su madre, de 27 años.

La beba, nacida alrededor de las 17:00 del domingo, según confirmó Marcelo Güemes, director del nosocomio público veinticinqueño, tuvo que ser derivada a la ciudad de Neuquén habida cuenta de la complejidad del caso: por un lado la prematurez y por el otro las lesiones que recibiera poco después de su nacimiento. La beba, médicos y familiares viajaron a Neuquén en ambulancia, cuando el traslado podría haberse realizado por vía aérea aunque esa previsión nunca se tuvo en cuenta según relató Eva a este medio. “Si no estaban preparados para recibir un bebé prematuro, porqué no decidieron viajar por avión a Neuquén para que naciera allá, con todas las garantías”, se quejó la mujer.

En diálogo con La Reforma, la mujer confirmó que la beba fue trasladada desde la Clínica Pasteur a la San Lucas, un centro con mayor especialización según explicó. “El estado de la beba sigue siendo grave, y mi hija tampoco puede recuperarse de este golpe, aún tiene los puntos de sutura y tiene que estar acá acompañando a Victoria”, relató. Además de la atención de los médicos clínicos, a la beba ahora la atenderá un traumatólogo ya que las quemaduras llegaron hasta la parte ósea. “Los médicos están asombrados, no pueden creer la manera en que quemaron a la bebé”, agregó.

Por otra parte, según su versión, los colegas pampeanos “nunca les dijeron a los médicos de acá (de Neuquén) que la nena viajaba con quemaduras, sólo les avisaron que era prematura. A la bebé la atendió un médico cirujano para hacer la reparación de la piel, con injertos, pero el calor afectó el hueso y por eso pidieron que intervenga un traumatólogo, hay una parte del piecito que está ‘muerto’, que no se puede hacer nada en ese lugar, no saben ustedes lo que es haber escuchado ese diagnóstico”, señaló.

Serra, además, se mostró molesta porque desde que salieron de La Pampa rumbo a Neuquén ninguna autoridad, ni sanitaria ni de gobierno, se comunicó con la familia. “Mi hija trabaja como portera, es monotributista, tiene una obra social, pero acá los gastos son enormes y nadie se preocupó por saber de qué manera estamos sobrellevando este calvario”, contó la mujer que, junto a su yerno, se encuentran alojadas en un hostel neuquino, a 10 cuadras de la clínica donde se encontraba internada la beba. “Donde nos mandan ahora es mucho más lejos, no sé cómo vamos a hacer ahora para trasladarnos”, sostuvo. La evolución de la niña es “día a día” por las dos cuestiones, porque, además de las quemaduras, Victoria atraviesa un complejo cuadro respiratorio por ser prematura, “tiene el pulmón muy saturado y alta la bilirrubina”, especificó.

Silencio

Desde el domingo 5 ninguno de los médicos del Hospital Ahuad siguió las alternativas de la evolución por boca de los familiares, según Eva “ninguno de los médicos que atendieron a mi hija y a mi nieta se comunicaron con nosotros. Y hoy (por ayer) me enteré que alguien había maltratado a los pediatras del hospital, de paso quiero decir que ninguno de nuestra familia está involucrada en esas supuestas agresiones verbales, no somos de hacer lío porque no lleva a nada, pero desde ya estamos evaluando iniciar acciones legales cuando todo esto termine, porque es una barbaridad lo que han hecho”, dijo la mujer.

“Hoy lo importante es la vida de mi nieta, el resto lo analizaremos cuando todo esto termine”, señaló. Laura era madre prematura y su esposo trabajador privado, y tenían mucha ilusión con la llegada de Victoria. Los médicos que atendieron a la madre sabían que se trataba de un cuadro complicado y que la prematurez en el nacimiento tenía un alto grado de certeza. Aún así, según Eva, decidieron seguir adelante con el parto conociendo que el hospital no tenía las condiciones de seguridad para este tipo de atenciones. “Le pusieron el caloventor, según nos explicaron, porque no pudieron colocarla en la incubadora ya que debían entubarla, luego de nacer la colocaron arriba de una mesada y el caloventor para que no tuviera frío, según dijeron no había calefacción en la sala”, relató sobre el episodio concreto.

Una pediatra, una ginecólogoa y un médico tuvieron a cargo la atención de la beba, y ninguno pudo percatarse de lo que estaba sucediendo minutos después del nacimiento. Esta situación no les deja duda a la familia respecto a que se está en presencia de un evidente caso de mala praxis, y piensan accionar contra los médicos y el hospital del sur de La Pampa. El director del hospital de 25 de Mayo, Marcelo Güemes, reconoció el hecho y según su pensamiento se trató de un “accidente” y, del mismo modo, expuso que el centro de salud no cuenta con los equipamientos necesarios.

Explicaciones

Güemes sostuvo, durante una entrevista mantenida con colegas de Radio Municipal, que “fue un accidente, no se lo hizo queriendo. Hacemos lo que podemos, con lo que tenemos”. En ese sentido, el médico se lamentó porque “el hospital no tiene los equipamientos necesarios para ciertas complejidades. Nosotros no tenemos la complejidad para atender un prematuro dentro de nuestras instalaciones, y lo que se hizo fue derivarlo a un nosocomio de mayor complejidad”.

“La doctora lo único que hizo fue hacer los procedimientos que correspondían. Un chico con 31 semanas no tiene los órganos totalmente maduros, sobre todo la parte respiratoria. En este caso, la beba salió cianótica (coloración azul) porque los pulmones no ventilan bien, por eso hay que darle ventilación asistida. La doctora hizo los procedimientos que correspondían, la intubó, la canalizó, la compensó, y se la derivó a Neuquén”, afirmó.

El facultativo agregó que “mientras la doctora canalizaba e intubaba, utilizó el sistema de calentamiento del lugar donde estaba haciendo la reanimación. Es un lugar pequeño y tenían el caloventor a 50 centímetros del chico, y se quemó lamentablemente. No es una quemadura porque pusimos el caloventor al lado, sino a 50 centímetros. Un caloventor calienta, lamentablemente no se dieron cuenta”. Asimismo explicó que “acá nadie trató de ocultar nada, ninguna información. Lamentablemente ocurrió un accidente que no estaba previsto que fue la lesión y una quemadura en el miembro inferior derecho en la piernita y en el pie”.

“Yo he estado al tanto de la situación. Hablé ayer (por el lunes) al nosocomio donde la chiquita está internada. Hace un rato intenté comunicarme, pero los médicos están trabajando, pidieron que llamara más tarde. Estamos al tanto de lo que está pasando con la chiquita”, puntualizó. Sin embargo, los familiares de Victoria están a las antípodas de ese pensamiento ya que dieron cuenta que los médicos neuquinos nunca estuvieron al tanto de la complejidad del estado de salud, y mucho menos de que la beba se había quemado en la sala. Según Güemes la beba nació a las 17, y recién se decidió su traslado 2 horas después. “Yo viajé en la ambulancia, con una doctora que incluso se descompuso en pleno viaje, y tuvo que dejar el lugar de atención de la beba para sentarse en la parte delantera”, relató.

“En ningún momento se barajó la posibilidad de usar el avión sanitario, de 25 a Neuquén hay más de 200 kilómetros, y lo hicimos en ambulancia. Si hubieran trasladado a mi hija en avión la beba nacía acá en condiciones de buena atención, ¿qué les costaba levantar el teléfono y llamar para pedir el avión ambulancia, si el avión está para eso, para cumplir con las emergencias?, en ningún momento se evaluó hacerlo. Mi hija llegó con muchas contracciones, a eso de las 15 llamé a la ambulancia y la llevamos al hospital, allí decidieron la cirugía”, concluyó.

Denuncia

Médicos del hospital de 25 de Mayo denunciaron que fueron agredidos verbalmente, luego de que se conociera que la beba había sufrido una quemadura con un caloventor. Por eso decidieron no realizar sus trabajos en los consultorios externos. En una nota firmada por los profesionales médicos solicitaron de ‘manera urgente’ la presencia de autoridades del Ministerio de Salud para solucionar el tema.

El caso de la bebé prematura que fuera quemada con un caloventor el pasado domingo, dejó sus secuelas en el ámbito de centro asistencial Jorge Ahuad. Según informó la Radio Municipal, en las últimas horas se pudo saber de la renuncia de las dos pediatras y esta mañana los empleados determinaron no realizar la atención de consultorios externos, por lo que se registraron momentos de tensión con intentos de agresiones físicas hacía el personal del hospital. Se debió convocar a efectivos policiales de la Comisaría Departamental para actuar en consecuencia. Los profesionales del Establecimiento Asistencial Jorge Ahuad elaboraron una nota dirigida al ministro de Salud, Mario González.

“Ante los hechos que son de dominio público, la gravedad de la situación, con agresiones verbales y físicas de las cuales hemos sido víctimas, sin poder cumplir nuestro trabajo en un marco de normalidad, hemos decidido no realizar Consultorio Externo en el día de la fecha, dejando cubierto solo el sector de Guardia (para urgencias y emergencias)”, dijeron. “Solicitamos en carácter de urgente la presencia en esta institución de las autoridades de salud de provincia para dar solución a estos problemas de salud”, finaliza la nota firmada por los médicos/as del hospital veinticinqueño.

La Reforma

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