Pampeanos fueron estafados por una constructora cordobesa
Varios pampeanos, entre ellos algunos piquenses, denunciaron públicamente la supuesta estafa de una empresa con sede en Río Cuarto, provincia de Córdoba, al no cumplirse con lo pautado en contratos donde la firma se comprometía a construir viviendas por el sistema de ensambles. Los damnificados apuntaron a los responsables de la empresa American House a quienes se les adelantaron importantes sumas de dinero como parte de una transacción que debía concluir con la edificación, por parte de los cordobeses, de las viviendas comprometidas.
American House en realidad, por lo que pudo saberse ayer, no solo estafó a los pampeanos sino que existen en curso varias denuncias similares de ‘clientes’ radicados en la provincia de Córdoba y San Luis. Estas, de acuerdo a los medios cordobeses que prestaron atención a la maniobra, se remontan a varios meses. “Transcurridos dos meses de las primeras denuncias radicadas contra la firma American House, que comercializaba casas prefabricadas, las familias que resultaron damnificadas aseguran que aún no han obtenido respuesta alguna de la Justicia. Hartos de esperar, adelantaron que acudirán a los Tribunales de Río Cuarto para pedir se agilicen los trámites”, publicó en su página web el matutino Puntal.
Las denuncias en esa ciudad, según el diario, fueron unificadas en la Fiscalía de la Tercera Nominación con sede en la ciudad cordobesa. Este medio consultó a la repartición judicial y desde allí se confirmó que se sigue en el proceso investigativo y que las presentaciones se encuentran en la unidad judicial. “Por haber varias denuncias se están unificando”, precisaron. Vecinos de General Pico no quedaron al margen de esta historia, tal es el caso de José María Coronel que, en nombre de una familiar damnificada, ayer habló con colegas de FM Radiofónica dando cuenta de la casi segura pérdida del dinero invertido.
“Se le acabó la ilusión, es toda trucha la empresa, sabemos que es de Río Cuarto y que en nuestra ciudad tenía una oficina en calle 13 casi esquina 22. Nosotros concurrimos allí, nos dijeron como era el mecanismo para suscribirnos a un plan, nos entusiasmamos, pusimos todo el énfasis y la ilusión en tener nuestra casita prefabricada y terminamos estafados”, señaló Coronel que habló en nombre de Andrea Balor, perjudicada en alrededor de 100 mil pesos entregados a cuenta de la construcción.
“Confiamos en ellos, de hecho tenían una empleada que era de Pico, pero después de hacer el contrato y pasar el tiempo nos dimos cuenta que era toda una farsa. Yo ví el principio que no era muy clara la operatoria, pero como la ví a Andrea con tanto entusiasmo decidimos acompañarla en este proyecto, sin pensar que algo podría salir mal, pero finalmente salió todo mal, lamentablemente”, agregó. La firma cordobesa, a decir del vecino, se había comprometido a iniciar una obra en plazos determinados en el contrato, pero jamás colocó un ladrillo en el terreno.
“Empezamos a pagar las cuotas, cuando vimos que no pasaba nada llamamos por teléfono y la persona que nos atendió nos sugirió dejar de pagar hasta que no llegara la casa. Ya habíamos pagado 5 cuotas además de una entrega anticipada, prometieron que nos traerían la casa en 30 días pero a cambio teníamos que girarles un dinero por flete y demás. En total le entregamos más de 90 mil pesos, y cuando vimos que esto se complicaba viajamos a Río Cuarto, encontramos la oficina pero con la novedad de que los responsables habían desaparecido, tampoco nos atendieron más el teléfono, ni en la empresa ni en el domicilio particular de Carlos Emilio Censi, la persona que firmaba como responsable”, contó.
El entusiasmo por la casa propia que vivía la familia llegó a punto tal que, ‘apurados’ por la inminente llegada de la casa a emsamblar, decidieron construir la plataforma donde se asentaría el ‘nido’ familiar. “Desde que empezó la operación comercial hasta la construcción no debían pasar más de 90 días según el contrato, por eso entre varios levantamos la platea de 36 metros cuadrados invirtiendo otros 40 mil pesos, pero nunca pudimos tener la casa”, señaló. El desánimo ganó a la familia y ayer mismo adelantaron que pensaban realizar denuncia alguna por un motivos puntual: “Vamos a gastar en abogados sin ningún tipo de posibilidad de recuperar lo invertido, porque es muy probable que Censi se declare insolvente”, concluyó.
Revuelo en Río Cuarto
Al igual que en General Pico numerosos vecinos de Río Cuarto, donde American House tenía su sede central, salieron a dar cuenta de la irregularidad ante los medios de la ciudad. Ante ellos confirmaron la ‘desaparición’ de Censi de los lugares que solía frecuentar. Los riocuartenses, como los pampeanos, están que arden con su vecino y pidieron que la justicia acelere los tiempos de su detención a través de Interpol. Desde los mismos medios se puso en duda lo que sucederá en el mercado de la venta de viviendas prefabricadas a través de este sistema.
Los cordobeses analizaron que lo de American House atemorizará a los posibles compradores de planes ofrecidos por otras empresas. Uno de los abogados penalistas consultados, el doctor Gustavo Dovis, respondió las inquietudes de los periodistas desde el punto de vista profesional. “Es un tema muy sensible porque se trata de la casa propia, la gente se siente defraudada. Pero, jurídicamente, ¿dónde encuadramos esta situación? sin dudas que las personas damnificadas tendrán por la vía civil el derecho de reclamar los daños y perjuicios ocasionados por el incumplimiento contractual. Pero penalmente se hace un poco más difícil definir si existió un hecho delictivo o no, seguramente que si es así encuadrará en el artículo 172 del Código Penal que habla sobre la figura de estafa”, afirmó.
Imputación
Ayer, el matutino Puntal confirmó la imputación que la justicia realizó sobre los responsables de la empresa. “Luego de asumir la unificación de las denuncias presentadas en distintas unidades judiciales de Río Cuarto y región, el fiscal de instrucción Fernando Moine confirmó que resolvió imputar el delito de estafa a los dueños de la firma American House.
El propio fiscal confirmó a PUNTAL que dicha decisión fue adoptada luego de recibir información solicitada a la Municipalidad de Río Cuarto que concluyó que el local comercial que funcionaba en calle Constitución 474 no se encontraba inscripto para operar como tal”, informó el medio.
“Las denuncias están todas en la Unidad Judicial y se incorporó una nueva información que se le pidió a la Municipalidad acerca de si estaba inscripto o no y al llegar este informe negativo se ordenó la imputación por el delito de estafa”, explicó Moine. Ahora, el expediente completo se remitirá a la fiscalía a los fines de hacer un estudio final y el trámite continúa con la citación a los dueños, notificando el delito que se les imputa. A primera hora de la mañana del martes pasado, un grupo de cinco damnificados confluyó en los Tribunales de Río Cuarto para consultar avances en la causa.
Allí se conocieron los pormenores del caso presentado por Liliana Hernández, cuya hija -radicada actualmente en Neuquén- tiene comprobantes que dan cuenta de que los depósitos que hizo desde enero para pagar su casa tuvieron por destino las cuentas de los padres de uno de los dueños. “Mi hija es maestra en Neuquén y quiere venir a vivir a Río Cuarto. Le dijeron que podían hacer la casa sobre el techo de mi vivienda y en enero la compramos. Pagamos la mitad al contado con un préstamo bancario y el resto en cuotas de 5 mil pesos cada una, aproximadamente”, contó la mujer.
Y agregó: “A los pagos los hicimos a la cuenta de la madre de Carlos Cenci. Le depositamos cien mil pesos y después otras cuotas, hasta que en abril nos rebotó el depósito porque la cuenta había cerrado. Ahí quisimos averiguar qué había pasado y nos enteramos de que había varias denuncias contra esta empresa”.
Zaida de Spinelli, otra damnificada por la empresa, consideró que con esto “los padres también son parte activa y responsable de lo que él (Carlos Cenci) manipulaba en ese negocio sucio y usaba a los padres como cuenta bancaria para hacer los depósitos correspondientes”. En tanto, José Wendel y Nancy Bucci fueron recibidos por el fiscal en representación del grupo mientras que las dos mujeres y Carlos Riera -el otro damnificado presente- esperaron en el hall del tercer piso. Pasada la media hora de reunión, todos se anoticiaron de lo sucedido en el encuentro con el fiscal, quedando con más dudas que certezas respecto del desenlace de sus denuncias.


