Familia piquense recorre el mundo en motorhome
La familia de esta ciudad conformada por los jóvenes Guillermo Errea, Rosana Kozac y sus hijos, Alma y Quintín, emprendió tiempo atrás un histórico viaje alrededor del mundo en motorhome. Días atrás los piquenses arribaron a Irán, donde se encuentran actualmente.
La historia viajera se remonta a mediados de la década del ’90, cuando ‘comenzamos a viajar cada uno por su lado‘, contó en las últimas horas Guillermo a La Reforma desde el continente asiático.
‘En el año ’97 Rosana viajó a Brasil y yo recorrí Latinoamérica, hasta México, durante aproximadamente dos años. Fue en el año 2001 que el destino hizo que nuestros caminos se cruzaran en General Pico, y a partir de ahí decidimos viajar juntos y tomarnos la vida de una manera diferente, itinerante’, explicó.
En el 2002 Guillermo y Rosana formaron la compañía artística ‘Zircaos’, que los llevó a presentar espectáculos en diferentes lugares del mundo. ‘Hicimos base principal en la isla de Ibiza, en la cual trabajamos doce temporadas hasta el año pasado ,que dimos como cerrado un ciclo en nuestras vidas’, señaló Guillermo.
El piquense destacó que ‘nuestra hermosa profesión nos llevó por muchos lugares del mundo, a presentarnos en Kazajistán o a vivir a China unos meses, además de los lugares en Europa que tan bien recibieron nuestra propuesta’.
Así es que contabilizan haber recorrido alrededor de 45 países de distintos continentes (Europa, Asia y América), en algunos trabajando y en otros simplemente paseando.
Respecto al viaje que emprendieron a bordo de un motorhome, en el que conviven junto a sus hijos Alma y Quintín, señaló que ‘desde que andamos con nuestra caravana hemos estado en Europa y Escandinavia. Ahora nos encontramos recorriendo Asia, entramos por la puerta de Turquía sintiéndonos muy bien recibidos por esta gente increíble, llena de generosidad’, apuntó.
En referencia a sus hijos, señaló que ‘en el año 2008 se agrandó el equipo con la llegada de Alma y Quintín, dos pequeños tripulantes de primerísimo nivel’ que desde que empezaron a dar sus primeros pasos ‘subieron a un avión y se sumaron con alegría y felicidad a nuestros caminos. Y así pasó el tiempo, viajando en familia, juntos de la mano, descubriendo lo maravillosa que es la vida, mostrándoles a nuestros hijos otra manera de vivir, de sentir, de disfrutar, que la felicidad es con poco, del amor por las cosas simples, que se puede vivir diferente a lo que la cultura y la sociedad obligan’, remarcó Guillermo a través de un texto que envió a la redacción.
Vuelta al mundo
Sobre el uso de un motorhome explicó que ‘desde hace dos temporadas que estamos viviendo la experiencia de vivir en un vehículo de este tipo durante algunos meses’. En el marco de ese ‘arrancar para otros rumbos’ fue que los piquenses pensaron ‘y…, vamos a dar la vuelta al mundo‘ como ahora se encuentran realizando.
Guillermo señaló que ‘desde Italia, donde fue nuestro lugar de partida, tomamos rumbo a Croacia, un país que recorrimos de punta a punta por su costa de mar pasando por lugares históricamente conocidos como Split y Dubrovknic, entre tantos otros’.
‘Después vino Bosnia, increíblemente fuerte fue estar allí; nos impactó lo que quedó de la guerra, la enorme cantidad de cementerios en cualquier lado, la convivencia con el pasado en todo momento, edificios llenos de agujeros por las balaceras viendo cómo se puso de pie un país devastado, ver a su gente sonreír después de tanta barbarie, después de haber pasado una de las guerras más crueles de la historia’, acotó.
Saludos de Kusturica
Más adelante Guillermo se refirió al paso por Serbia, país al que definió como ‘hermoso, verde, montañoso y campesino’, donde conocieron al reconocido músico y cineasta Emir Kusturica, ‘que con toda su amabilidad mandó un saludo a nuestra gente de General Pico’, apuntó.
‘Sin presionar nada del destino fue que llegamos al pueblo que el cineasta tiene entre las montañitas de Devrengard. Allí asistimos a un festival de música rusa donde nos empapamos durante tres días de pianos y violines. Un gran evento pero a lo pequeño; éramos unos poquitos los que estábamos allí. Y como broche del fin de semana una de las bandas más significativas para nosotros tocó en vivo ‘The no smoking band‘, aparte de seguir descubriendo nuevas culturas y probando nuevos sabores, de comidas y de aventuras’, señaló.
El viaje continuó por Kosovo, ‘un país pequeñito que queda entre Serbia y Macedonia; después una pasadita breve por Macedonia y Bulgaria, por Grecia disfrutando de unos días de sol en una playa de Kavala y al fin entramos en Turquía, con su particularidad de estar una parte en el continente europeo y la otra parte en el asiático‘.
Turquía: ‘Hermoso’
Por otra parte, Guillermo Errea señaló que en los últimos dos meses residieron en Turquía, ‘un país hermoso donde recorrimos muchísimos lugares; a algunos llegamos por obligación para disfrutar de su belleza y a otros por plena casualidad. Entrar a pueblos elegidos al azar es una de las cosas más lindas que estamos viviendo. Apenas llegamos a los lugares la gente se acerca sin timidez preguntando qué hacemos, quiénes somos, de dónde venimos, sin entender mucho de nuestra vida. Una vez, en uno de los pueblitos, la policía le preguntaba a un reciente amigo si nosotros sabíamos que en el pueblo no había nada turístico, nada para ver, que qué hacíamos ahí. Y para nosotros lo más importante es eso, estar con la gente del lugar, aprender de sus costumbres, aceptar toda clase de invitaciones, a nuevos sabores, a escuchar y aprender todo lo más que podamos, sin traducciones, de la calle misma’, argumentó.
‘Y ya sentimos que agarramos algunos códigos del lugar, palabras, gestos de caras y manos (ya que la comunicación es muy gestual), es como un juego a diario al que nos ponemos a jugar cada vez que salimos a la calle a resolver la vida como si fuese un día cualquiera. Porque nuestra vida es así. Y lo más bueno de todo es que nos vamos adaptando a cada lugar, a cada cultura, y es muy divertido. Sentirnos del barrio. Aprender cada día algo nuevo, nutriéndonos de cada mínima cosita que respiramos en este otro mundo, entre toda esta gente que nos abre sus brazos como si nos conociera desde siempre’, agregó con optimismo.
Guillermo explicó que en Turquía ‘no existe la espera, enseguida alguien se acerca para ofrecer algo, con una sonrisa ancha y un cariño que se nota. Té, pan, sandía, melón, maníes, quesos, más frutas, pepinos, tomates, platos de comida, yogurt, almuerzos en casas, y la lista sigue. Turquía es así. Y su gente es así. Inolvidable este tiempo de nuestro viaje y más inolvidable nuestra estadía aquí. Pueblo con paisaje de manos campesinas. Su religión es muy fuerte y se siente aún más cada vez que se escucha el llamado a la oración de las mezquitas retumbando en cada esquina’, contó antes de partir hacia Irán, donde los piquenses se encuentran actualmente viviendo nuevas experiencias enriquecedoras.
Tras permanecer alrededor de un mes en Irán, Guillermo, Rosana y los niños piensan continuar su viaje por Pakistán, India, Nepal, Birmania, Tailandia, Malasia, para luego decidir por dónde entrar a Centroamérica.
El motorhome irá en barco y la familia en avión. Cuando se reencuentren con su vehículo, emprenderán un nuevo viaje, hacia su vivienda ubicada en el barrio Pueblo Nuevo de esta ciudad ,‘y ahí sentarnos a mirar uno de los atardeceres más lindos que hemos visto, afirmó Guillermo.
Educación a distancia
Por otra parte, Guillermo Errea contó en el texto enviado a La Reforma que ‘es el segundo año que nuestros hijos están inscriptos en el SEAD (Servicio de Educación a Distancia) del Ministerio de Educación argentino, que se encuentra destinado a hijos de diplomáticos, deportistas, artistas, etc. que por diferentes razones viajan al extranjero por determinado tiempo y quieren llevar a su familia. El sistema es muy simple, ellos te brindan toda la bibliografía y material para que uno como padre les pueda ir enseñando diariamente durante el viaje; hay un apoyo constante a través de Internet y aulas virtuales para consultar. Cada determinado tiempo envían exámenes para poder seguir y evaluar a los niños, que a su regreso se incorporan nuevamente a su escuela’, detalló.
Asimismo, aseguró que ‘llevamos muy bien todo; siempre decimos que solo es cuestión de organización. Por la mañana les damos las clases en la camioneta, mientras por la ventana van cambiando los paisajes’.
Teatro callejero, eventos y ‘sponsors’ pampeanos
La financiación del viaje la realizan ‘haciendo teatro de calle y trabajando en eventos como lo venimos haciendo en los últimos quince años‘ con Zircaos.
En dicho tiempo, indicó Errea, ‘hemos juntado amigos y contactos en todas partes del mundo, lo que facilita un poco las cosas en cuanto a abrirse camino en lugares desconocidos. De esta forma vamos solventando una parte de los gastos del viaje, otro poco con ahorros y desde que comenzamos esta nueva aventura hace ya más de cinco meses vamos realizando una serie audiovisual para Internet mostrando lugares y contando nuestra experiencia diaria, diferentes culturas, comidas, paisajes, costumbres, y plasmando cómo es dar la vuelta al mundo en familia. Para esto contamos con el patrocinio de varias empresas de General Pico y la zona que se han sumado a nuestro proyecto para que todos puedan disfrutarlo; cada capítulo es publicado semanalmente en un diario digital de nuestra ciudad, Maracó Digital, y es seguido por miles de personas’, recordó.
Guillermo hizo público su agradecimiento a las empresas pampeanas que se sumaron al proyecto: AISPLAC, Petrosurco, Electricidad Violo, Amato Turismo, Farmacia Alvarez Frontini, Maracó Digital, Macagno Eventos, Máximo Resto, Managó Comunicaciones, La Mercería, Abaco Informática, Centro Bulonero, System Ideas, AssisCard; como también a la Municipalidad local ‘que nos apoya para llevar nuestra ciudad al mundo’.
La Reforma


