Fumadores al borde de un ataque nervios: Aseguran que en breve volverán a producir cigarrillos en la Argentina

Mientras los fumadores recorren comercios habilitados a vender cigarrillos en busca de un producto que escasea desde hace varios días y cuyo precio creció notablemente
Largas colas se forman por estos días frente a comercios que todavía cuentan concigarrillos a la venta.
Largas colas se forman por estos días frente a comercios que todavía cuentan con
cigarrillos a la venta.
Mientras los fumadores recorren comercios habilitados a vender cigarrillos en busca de un producto que escasea desde hace varios días y cuyo precio creció notablemente, desde Nación trascendió que en breve volverá la producción tabacalera que se encuentra frenada desde el 20 de marzo cuando se implementó la cuarentena obligatoria por Coronavirus.
Como este medio informó en los últimos días de abril, el desabastecimiento de cigarrillos alteró los nervios de muchos piquenses que desde entonces deben dirigirse a distintos comercios para conseguir «un atado de puchos», sabiendo que se lo pueden cobrar «cualquier precio».
En determinados lugares los mismos productos que tiene un precio «oficial» de entre 80 y 120 pesos hoy se cobran entre $250 y $300, según defina quien se encurte del otro lado del mostrador, en el marco de una repudiable ‘avivada’ ante la necesidad de los consumidores, aprovechando la situación de aislamiento por el Covid-19. Incluso en algunos lugares hay ‘combos’ de dos atados de cigarrillos de diez unidades y un chocolate, a un valor de $400
La falta de producción tabacalera provocó un desabastecimiento total de cigarrillos en General Pico, La Pampa y la Argentina en general, generándoles distintas reacciones a muchos fumadores. Algunos, los menos, han decidido dejar de fumar o disminuir el consumo diario, para evitarse el problema de tener que «buscar por todos lados» y, lamentablemente, pagar un precio desorbitante.
Pero lo cierto es que la mayoría recorre de un lado a otro la ciudad, desoyendo las medidas preventivas de aislamiento social, dispuestos a formar largas colas en los pocos negocios que actualmente cuentan con cigarrillos a la venta, ya que la mayoría colocó hace días en la puerta el cartel «no hay cigarrillos», para evitar una consulta repetida.
Asimismo, otros fumadores no descartan en su búsqueda la posibilidad de viajar a una localidad cercana si se enteran «que ahí hay cigarrillos» a la venta, ya que la ansiedad puede más. Al respecto cabe apuntar que consultoras nacionales determinaron recientemente que a raíz del aislamiento social obligatorio, muchos fumadores incrementaron el consumo de tabaco, en algunos casos hasta en un 40 por ciento.
Habilitación a la vista
Afortunadamente para los fumadores alterados (y sus convivientes) en las últimas horas se supo, a través de un alto funcionario de Nación, que la producción del tabaco volverá en breve y el mercado, poco a poco, tenderá a normalizarse. Se estima que una vez que la maquinaria esté en marcha, los ansiados cigarrillos volverán a los comercios en el término de «entre 7 y 10 días».
El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Luis Basterra, dijo ayer en declaraciones televisivas que la actividad de las fábricas de cigarrillos «se habilitará en muy corto plazo para volver a trabajar y generar un flujo más normal. Eso depende de autoridades municipales, provinciales. Por su parte, la actividad de producción de tabaco no está frenada, sino en pleno desarrollo y el Estado está aportando los protocolos para que las actividades se realicen. También se están haciendo los pagos de la redistribución del Fondo del Tabaco», añadió.
Basterra consideró que el tabaquismo «es un vicio humano que cala hondo y sigue teniendo demanda. En esta situación de confinamiento el cigarrillo para mucha gente actúa como atenuador de la ansiedad y la angustia», advirtió.
Y agregó que «hay que transformar una industria que genera muchos puestos de trabajo en el campo, e ingresos por exportaciones. Es un desafío como sociedad salir de otra pandemia como es el tabaquismo de la manera más ordenada posible para no afectar a las fuentes de trabajo», completó .
Productoras expectantes
En tanto, según informó ayer el sitio ‘Super Campo’, el diputado provincial jujeño Alejandro Slopek señaló que los municipios y las provincias ya han presentado los protocolos ante el ministro de la Producción, Matías Kulfas, y se aguarda su aprobación en las próximas horas. «Esperamos que esto ocurra en el menor tiempo posible, ya que los productores necesitan dinero para hacer los almácigos que se plantarán en agosto». Una vez que las fábricas comiencen a trabajar, «el abastecimiento se normalizará en los siguientes 7 a 10 días, nos dijeron desde las empresas», agregó el diputado de Jujuy.
El desabastecimiento de cigarrillos golpea fuertemente a los kioscos, ya que estos productos representan un alto porcentaje de ventas; al tiempo que el Fisco también ve reducidos sus ingresos por esta situación. Cámaras del sector estimaron que al no operar las tabacaleras se pierden varios millones de pesos diarios de recaudación.
En tal sentido, vale indicar que el 80% del precio de venta al público corresponde a impuestos y una parte de ellos va al Fondo Especial del Tabaco, que se redistribuye en las provincias productoras.
LA REFORMA


